lunes, 4 de mayo de 2009

Movimiento y osamenta

La estructura ósea del gato se compone por 288 huesos, 40 más que el esqueleto humano. La mayor parte de este “excedente” se encuentra en la columna vertebral. La espina dorsal está compuesta por 51 vértebras: 7 cervicales, 13 dorsales, 7 lumbares, 3 sacras y 21 entre las coccigeas y las caudales. Las costillas, 13 en cada lado, son cortas y robustas.

- La espina dorsal es muy flexible, y la cola se puede mover en todas las direcciones.
- La cabeza es redondeada y se apoya en las vértebras cervicales.
- El hueso maxilar es ancho, y tienen 30 dientes: 12 pequeños incisivos, 4 afilados caninos, 10 premolares y 4 molares felinos y están provistos de una corana de puntas agudas. Los músculos de la mandíbula son cortos y muy potentes, y se insertan en los anchos arcos zigomáticos.
- Las extremidades se constituyen por radios óseos. Los pies de las patas anteriores tienen cinco dedos, uno de los cuales está elevado como un garrón. En las patas posteriores sólo tienen cuatro dedos. El gato camina apoyándose en ellos, que están protegidos por unas almohadillas plantares blandas y elásticas. Todo esto se corona por sus armas de ataque y de defensa, las garras.

El movimiento del gato es rápido y corto, no es bueno en carreras prolongadas porque se fatiga con facilidad, pero cuando lo hace se desplaza a 45 km/hora. Los gatos no presentan clavículas, lo que les otorga una mayor agilidad. Al contrario de otros animales, para desplazarse el gato primero mueve su miembro anterior izquierdo y al mismo tiempo lo hace con el miembro posterior derecho o al revés, es decir, un miembro de un lado a otro miembro del otro lado. Generalmente inician el movimiento por el lado izquierdo, pero también lo pueden hacer por el derecho. En el caso del gato doméstico, mueve los miembros de un solo lado a la vez, es decir, el miembro anterior y posterior de un lado y después ambos miembros del otro lado. Este movimiento es exclusivo del gato doméstico, inclusive otros felinos, con excepción del camello y la jirafa que sí se mueven igual que el gato.

Otro factor está dado por un músculo cutáneo que envuelve su cuerpo, siendo uno de los músculos más grandes de este animal, que le otorga una gran elasticidad. La articulación escápulo-humeral le permite mover su miembro anterior en casi cualquier dirección y la presencia de más de 500 músculos le imparten una gran variedad de movimiento a los huesos; ésto junto a un sentido nervioso y del equilibrio muy desarrollado, hace que el felino doméstico tenga movimientos casi perfectos que al verlos cautiva y fascina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada